jueves, 13 de febrero de 2014

Historia del martir san valentin

Historia de san valentin Catolico conoce tu iglesia By Hilario larry Torres Como llegó San Valentín a ser el día de los enamorados 1. Para abolir la costumbre pagana de que los jóvenes sacaran por suerte nombres de jovencitas, en honor de la diosa del sexo y la fertilidad llamada Februata Juno, celebrada el 15 de este mes, algunos pastores substituyeron esta costumbre, escribiendo nombres de santos. Así con el tiempo la fiesta sería cristianizada y se celebraba en vez San Valentín. 2. El 14 de febrero se envían postales los enamorados porque, según la creencia medieval procedente de Inglaterra y Francia, ese día, es decir, a mediados del segundo mes del año, "todas las aves escogen su pareja". Aunque San Valentín sigue siendo reconocido como verdadero santo de la Iglesia, muy poco se sabe de seguro sobre su vida, fuera del hecho de su martirio. Es por eso que el calendario litúrgico celebra el 14 de Febrero a los Santos Cirilo y Metodio en vez de a San Valentín. El Martirologio Romano presenta dos santos con el nombre de Valentín: Uno es Obispo de Interamna y el otro sacerdote de Roma. Es posible que se trate del mismo santo que fuera llevado desde su ciudad a Roma para el martirio. Esto se sospecha porque, además de tener el mismo nombre, ambos fueron decapitados en la Vía Flaminia y tienen su fiesta el 14 de febrero. 1. San Valentín de Terni. Nació en Interamna (hoy: Terni, unos 100km al norte de Roma), C. 175. Fue ordenado por San Felicio de Foligno. Consagrado obispo de Interamna por el papa Victor I c. 197. Famoso por su evangelización, milagros y curaciones. Fue arrestado, torturado y decapitado por Placido Furius durante la persecución de Aurelius. Lo mataron de noche y en secreto para evitar la reacción del pueblo de Terni donde era muy amado. Lo enterraron en la Vía Flaminia, entre Roma y Terni. Su restos mortales están hoy en la Catedral de Terni. 2. San Valentín de Roma. Con San Mario y su familia socorría a los presos que iban a ser martirizados durante la persecución de Claudio el Godo. Fue aprehendido y enviado por el emperador al prefecto de Roma, quien al ver que todas sus promesas para hacerlo renunciar a su fe eran ineficaces, mandó que lo golpearan con mazas y después lo decapitaran. Esto ocurrió el 14, de febrero, por el año 269. Parece que fue el Papa Julio I quien hizo construir una iglesia cerca de Ponte Mole en memoria del mártir, la cual por mucho tiempo dio el nombre a la puerta hoy llamada Porta del Popolo en Roma (Antes Porta Valentini). La mayor parte de sus reliquias están ahora en la iglesia de Santa Praxedes (cerca de la basílica de Sta. Maria la Mayor, Roma). Se encuentra mencionado su nombre entre los mártires ilustres en el sacramentario de San Gregorio, en el Misal Romano de Thomasio y en los martirologios.

domingo, 19 de enero de 2014

VIRGEN MARIA ROSA MISTICA


      ""Rosa Mística.""

Católico conoce tu iglesia
  "By Hilario larry Torres"

La Virgen María: Rosa Mística.
Fiesta: 13 de julio.

Apariciones en Montichiari.

Las apariciones de Montichiari comienzan en 1947.

Montichiari (Monte Luminoso), es una pequeña ciudad del norte de Italia a 20 km. de Brecia, la sede diocesana, está situada al píe de los Alpes italianos, en la fértil llanura del río Po.

Su primera aparición.

Pierina Guilli, nacida el 3 de agosto de 1911, ejercía el oficio de enfermera. En la primavera de 1947, se le apareció una hermosísima señora que vestía túnica morada y cubría su cabeza con un velo blanco, tenía el pecho atravesado por tres espadas, su rostro estaba triste. Le corrían lágrimas hasta el suelo. Sus dulces labios se abrían para decir: "Oración, Penitencia, reparación" y guardó silencio.

Segunda aparición.

El domingo 13 de julio de 1947, en el hospital, se apareció nuevamente la madre de Dios. Vestía de blanco y en lugar de las tres espadas, tres rosas, blanca, roja y dorada, adornaban su pecho. Pierina le preguntó asombrada: "Por favor, dígame quien es usted." Con una dulce sonrisa la señora le contestó: "Soy la Madre de Jesús y madre de todos vosotros." Después de una pausa prosiguió: "Nuestro Señor me envió para implantar una nueva devoción Mariana en todos los institutos así masculinos como femeninos, en las comunidades religiosas y en todos los sacerdotes. Yo les prometo que si me veneran de esta manera especial, gozarán particularmente de mi protección, habrá un florecimiento de vocaciones religiosas. Deseo que el día 13 de cada mes se me consagre como día Mariano y los doce precedentes sirvan de preparación con oraciones especiales." Su rostro se iluminó con una inexplicable alegría y continuó: "En ese día derramaré sobreabundancia de gracias y santidad sobre quienes así me hubiesen honrado. Deseo que el 13 de julio de cada año sea dedicado en honor de Rosa Mística."

Luego le explicó el significado de las tres espadas:

1- La primera espada, significa la pérdida culpable de la vocación sacerdotal o religiosa.
2- La segunda espada, la vida en pecado mortal de personas consagradas a Dios.
3- La tercera espada, la traición de aquellas personas que al abandonar su vocación sacerdotal o religiosa, pierden también la fe y se convierten en enemigos de la iglesia.

El significado de las rosas:

La rosa blanca simboliza el espíritu de oración

La rosa roja, el espíritu de reparación y sacrificio.

La rosa dorada o amarilla, el espíritu de penitencia.
Tercera aparición, el 22 de octubre de 1947.

En la capilla del hospital de Montichiari, durante la celebración Eucarística con asistencia de médicos, empleados y gentes del lugar, hizo su aparición la hermosísima señora. Todos se percataron de una presencia extraordinaria pero solamente Pierina pudo verla y escucharla.

María, Rosa Mística, pidió la práctica de la devoción que ya había recomendado y recalcó: "Mi divino Hijo, cansado por las incesantes ofensas, quiso descargar su justicia, pero me interpuse como mediadora entre Él y los hombres, intercediendo especialmente por las almas consagradas."

Pierina, la vidente, le dio las gracias en nombre de todos y ella se despidió recomendándole con majestad y ternura: "¡Vive de amor... amor al prójimo!"

Cuarta aparición el 16 de noviembre de 1947.

La aparición de Rosa Mística a Pierina, en una Iglesia parroquial de Montichiari tuvo por testigos a varias personas, entre las cuales se contaban algunos sacerdotes. Su mensaje puede resumirse en estas palabras.-"Mí divino Hijo Jesús y Señor Nuestro esta hastiado de las muchas y graves ofensas que se le infieren por tantos pecados contra la santa pureza. Le provoca desatar un diluvio de castigos... pero mi intercesión se ha interpuesto para que tenga compasión una vez mas, por eso pido en desagravio oración y penitencia. Suplico íntimamente a los sacerdotes que amonesten a los hombres para que no sigan en la liviandad. Yo regalaré mi gracia a quienes ayuden a explicar esos delitos."

¿Se nos perdonará entonces? preguntó la vidente. La Rosa Mística contestó: "Sí, en cuanto se les deje de cometer." Y con esta palabras se alejó.

Quinta aparición: 22 de noviembre de 1947.

Pierina le preguntó a nuestra Madre: ¿Qué debemos hacer para cumplir sus deseos de oración y penitencia? Resplandeciente de bondad, contestó la Virgen: "¡Oración!" Hizo silencio unos momentos y continuó: "penitencia quiere decir, aceptar las pequeñas cruces diarias y realizar el trabajo cotidiano en espíritu de expiación."

En seguida le prometió solamente: "El 8 de diciembre alrededor del mediodía vendré otra vez aquí y será la hora de gracia. La hora de gracia será un acontecimiento de numerosas y grandes conversiones, almas totalmente endurecidas en el mal y frías como este mármol, tocados por la divina gracia volverán a ser amantes y fieles a Dios".

Sexta aparición: 7 de diciembre de 1947.

Serena y majestuosa la Virgen llevaba un manto blanco y desde la cabeza le caía graciosamente en pliegue: un niño se lo sostenía a la derecha y una niña al izquierdo.

La Madre de Dios dijo: "Mañana mostraré mi Inmaculado Corazón que es tan poco conocido por los hombres!" Después de un corto silencio prosiguió: "En Fátima, propagué la consagración a mi Corazón, en Bonate procuré que penetrara en las familias cristianas, aquí en Montichiari, deseo implantar la devoción a Rosa Mística unida a la veneración de mi Inmaculado Corazón y deseo arraigarla especialmente en los conventos e institutos religiosos para que las almas consagradas a Dios obtengan aumento de gracia a mi maternal Corazón.

Pierina le preguntó quienes son los niños que estaban a su lado, nuestra Señora le explicó: "Son Jacinta y Francisco quienes te acompañarán desde ahora en todos tus contratiempos. Ellos también tuvieron que sufrir a pesar de haber sido mucho mas pequeñitos que tú. Esto es lo que quiero de ti sencillez y bondad a semejanza de estos niños." Extendió entonces sus brazos hacia la tierra en señal de protección y mirando al cielo exclamó: "Alabado sea el Señor" y desapareció.

Séptima aparición: 8 de diciembre de 1947.

Pierina contempló a la madre de Dios decir.-"¡Yo soy la Inmaculada Concepción!" y con gran majestad afirmó "Yo soy María de las Gracias, esto es, la llena de Gracia, Madre de mi Divino Hijo Jesucristo". Descendió suavemente por la escala y añadió.- "Por mi venida a Montichiari deseo ser invocada y venerada como Rosa Mística. Quiero que al mediodía de cada 8 de diciembre (Solemnidad de la Inmaculada) se celebre la hora de la gracia por todo el mundo, mediante esta devoción se alcanzarán muchas gracias para el alma y el cuerpo. Nuestro Señor, mi Divino Hijo Jesús, concederá copiosamente su misericordia, mientras los buenos recen por sus hermanos que permanecen en el pecado. Es preciso informar cuanto antes, al Supremo Pastor de la Iglesia Católica el Papa Pío XII mi deseo de que esta hora de gracia sea conocida y extendida por todo el mundo. Quien no puede ir a la iglesia que sea en su casa al mediodía y conseguirá mis gracias." Luego mostrándole su purísimo corazón exclamo: "Mira este corazón que tanto ama a los hombres, mientras la mayoría de ellos lo colma de vituperios." Calló unos momentos y continuó: "Sí todos, buenos y malos, se unen en la oración, obtendrán de este corazón misericordia y paz. Los buenos acaban de alcanzar por mi mediación la misericordia del Señor, que detuvo un gran castigo. Dentro de poco se conocerá la eficaz grandeza de esta hora de gracia.

Notando Pierina que la resplandeciente Señora iba a alejarse le imploró fervorosamente: "¡Oh hermosa y amada Madre de Dios, yo le doy gracias!" Bendiga a todo el mundo especialmente al Santo Padre, a los sacerdotes, religiosos y a los pecadores. Ella contestó: "Tengo preparado una sobreabundancia de gracia para todos aquellos hijos que escuchan mi voz y toman a pecho mis deseos." Con estas palabras se terminó la visión.

Las apariciones en Fontanelli (1966)

Pierina Gilli, pasó varios años en Brecia, como ayudante en un convento de religiosas por orden del Obispo Diocesano Monseñor Giacinto Tredici y el Franciscano Giustino, sacerdote de gran fama; fue desde entonces su director espiritual.

La segunda etapa de las maravillosas apariciones de Rosa Mística comienzan en el año de 1966 en Fontanelli, un campo de Montichiari donde se halla una fuente de agua escondida en una gruta. Una vieja grada de piedra con unos diez escalones da acceso a la cueva.

En febrero, mientras Pierina rezaba en su cuarto ante un altar de la Virgen, tuvo el privilegio de volverla a ver. La madre de Dios le infundió nuevo ánimo, la colmó de consuelo y alegría y le prometió para el domingo blanco, 17 de abril de 1966, su aparición en Fontanelli.

Informado el Obispo de Brecia de la anunciada aparición de la Virgen, ordenó a Pierina a guardar absoluto secreto sobre el particular.

Primera Aparición: 17 de abril de 1966.

Pierina rezaba el rosario paseándose en el camino, a poca distancia de la gruta. A eso del mediodía, después del toque del Ángelus, se apareció la Madre de Dios y dijo: "Mi divino Hijo Jesús con todo amor me mandó para dar un poder milagroso de curación a esta fuente. En señal de penitencia y purificación besa, de rodillas, el peldaño superior... Ahora baja un poco más siempre de rodillas y besa otra vez el peldaño."

La vidente descendió de espalda y arrodillada y la Virgen la siguió, sus inmaculados pies descalzos eran perfectamente visibles al posarse en los escalones. Por tercera vez le mandó: "besa las gradas, y haz levantar de aquí una cruz" y señaló con la mano izquierda el punto preciso en donde debía ser colocada. "Que los enfermos y todos mis hijos pidan ante todo perdón a mi divino Hijo. Besen con mucho amor la cruz y luego saquen agua de la fuente y beban."

La celestial señora se acercó a la fuente y mandó a Pierina: "Coge barro en las manos y luego lávate. Esto te debe mostrar como el pecado es lodo y suciedad en el corazón de mis hijos pero sí se bañan con el agua de la gracia, las almas quedan purificadas y otra vez dignas de la amistad de Dios" Se inclinó, tocó con sus manos la fuente en dos lugares y prosiguió: "Es preciso que se haga conocer a todos mis hijos los deseos de mí Hijo Jesús, comunicados en 1947 y los mensajes que di en la Iglesia de Montichiari. Deseo que los enfermos y todos mis hijos acudan a esta fuente milagrosa. Tu misión está en este lugar en medio de los enfermos y de quienes necesiten de tu ayuda."

La Virgen comenzó a elevarse hacía lo alto y abrió majestuosamente los brazos, a cuyo impulso se desplegó y extendió su manto que ocupó un espacio inmenso. Cobijadas por el manto, hacía la derecha, aparecieron la iglesia de Montichiari y la fortaleza o Castillo de María.

La Madre de Dios repitió: "Deseo que los enfermos y todos mis hijos, vengan aquí a la fuente de la gracia." Su maravillosa sonrisa fue la rúbrica de sus palabras, mientras seguía elevándose hasta perderse en el cielo.

La aparición del Castillo de María bajo el manto de Nuestra Señora, tiene su razón de ser. Cuando fue puesto el Castillo en venta, personas pudientes deseaban comprarlo para hacer de el un centro nocturno nada recomendable. Monseñor Rossi, Párroco de Montichiari, se propuso impedirlo a todo trance y pidió incesantemente la ayuda de la Rosa Mística. Surgió entonces la idea de comprarlo para fines caritativos. Se dirigió a Monseñor Luigi, apóstol de la Caridad que ya había fundado en Italia varios asilos para enfermos, ancianos. Este compró el castillo y lo convirtió en un hogar para sacerdotes, ancianos y enfermos. Se estableció allí una capilla y en señaladas ocasiones se dan retiros espirituales.

Monseñor Francisco Rossi afirma: "Todo esto es para mí un milagro muy grande y visible de la Rosa Mística. La vieja fortaleza de María que estuvo a punto de convertirse en un lugar de pecado es hoy lugar de oración, reparación y caridad.

Las construcciones que aparecieron al lado izquierdo, cobijadas por el manto de María fueron la visión profética de muchas edificaciones que la fe y la caridad de las gentes han levantado en torno a la fuente milagrosa.

Segunda Aparición: 13 de mayo de 1966.

La Virgen escogió el aniversario de las apariciones en Fátima para manifestarse nuevamente a Pierina Guillini junto a la fuente, a las 11:40 AM. Se habían reunido en el lugar unas 20 personas. He aquí la conversación que se produjo:

-La Madre de Dios inició el diálogo: "La noticia de mí venida aquí a la fuente debe ser conocida y difundida por todas partes."
-Pierina preguntó: "¿Cómo podré hacerlo sí no se me creen y se me impide actuar?"
-"Aquí está tu misión así como te lo exigí."
-"Oh amada Madre de Dios, sin un milagro suyo que acredite mis palabras, las autoridades eclesiásticas no me prestarán fe. Yo te pido que hagas un milagro."
-Sin dar respuesta a la petición, la Virgen sonrió maternalmente y continuó: "Mi divino Hijo es todo amor, pero el mundo va hacia la ruina. Yo he alcanzado una vez mas misericordia y vengo a Montichiari para prodigar las gracias de su amor, pero para salvar a la humanidad se necesita oración, sacrificio y penitencia." Después señaló la fuente hacia la derecha y dijo: "Deseo que aquí se construya un baño cómodo, alimentado por esta agua, en donde se pueda sumergir a los enfermos", y mostrando hacia la izquierda, dispuso: "esta otra parte de la fuente debe ser reservada para beber."

Pierina le preguntó el nombre que debía llevar la fuente y la Rosa Mística contestó: "Que se llame la fuente de la Gracia."

Medalla de la Rosa Mística: 19 de mayo de 1970.

La Virgen María, Rosa Mística le pidió a Pierina:

Haz de acuñar una medalla según este modelo: por un lado "Rosa Mística" y por el otro, "María, Madre de la Iglesia."

"He sido enviada por el Señor, que escogió a Montichiari para traer el don de su amor, el don de la fuente de gracia y el don de la medalla de mi amor maternal. Yo intervendré en la difusión de la medalla, prenda de caridad universal. Mis hijos me llevarán sobre sus corazones a todas partes y yo les prometo mi protección maternal llena de gracias, en este tiempo en que se quiere destruir la veneración que se me tributa.

Esta medalla es el signo de que mis hijos están siempre conmigo que soy la Madre del Señor y Madre de la humanidad. Este es el triunfo del amor universal. La bendición del Señor y mi protección estarán siempre con aquellos que recurren a mí."

Oración:

Virgen Inmaculada, Rosa Mística, en honor de tu Divino Hijo nos postramos delante de ti, implorando la misericordia de Dios. No por nuestros méritos, sino por la bondad de tu corazón maternal concédenos ayuda y gracia con la seguridad de escucharnos.
Dios te salve...

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la Iglesia - del Cuerpo Místico de Cristo - Te pedimos concedas al mundo, rasgado por la discordia, la unidad y la paz y todas aquellas gracias que puedan cambiar los corazones de todos tus hijos.

Dios te salve...

Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, haz que, alrededor de los altares eucarísticos, surjan muchas vocaciones sacerdotales y religiosas para difundir con la santidad de su vida y con el celo apostólico el Reino de tu Hijo Jesús por todo el mundo. Derrama sobre nosotros tus gracias celestiales.

Dios te salve...

Dios te salve, Reina... Rosa Mística, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros!

"Rosa Mística"

Oh María, Rosa Mística, Madre de Jesús y también Madre Nuestra. Tu eres Nuestra esperanza, fortaleza y consuelo. Danos desde el cielo, tu maternal bendición, el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo amen..

Dios Te Salve......

Virgen Inmaculada, Rosa Mística, en honor de tu divino hijo nos postramos delante de ti, implorando la misericordia de Dios. No por nuestros meritos sino por la bondad de tu corazón maternal, concédenos ayuda y gracia con la seguridad de escucharnos.

Dios Te salve....

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la iglesia del Cuerpo Místico de Cristo, te pedimos que concedas al mundo, rasgado por las discordias, la unidad y la paz y todas aquellas gracias que puedan cambiar los corazones de todos tus hijos.

Dios Te Salve....

Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, has que alrededor de los altares eucarísticos, surjan muchas vocaciones sacerdotales y religiosas para difundir con la santidad de su vida y con celo apostólico el Reino de tu hijo Jesús por todo el mundo. Derrama ¡Oh Madre¡ sobre nosotros, tus gracias celestiales.

Dios Te Salve....

Dios Te Salve, Reina y Madre...Rosa Mística, Madre de la iglesia, ruega por nosotros.

viernes, 4 de octubre de 2013

Dis estas mas serca de nosotros pero ay personas que no lo miran,

"CATOLICO CONOCE TU IGLESIA" """"BY;HILARIO LARRY TORRES,"" Érase una vez una mujer muy devota y llena de amor de Dios. Solía ir a la iglesia todas las mañanas, y por el camino solían acosarla los niños y los mendigos, pero ella iba tan absorta en sus devociones que ni siquiera los veía. Un buen día, tras haber recorrido el camino acostumbrado, llegó a la iglesia en el preciso momento en que iba a empezar la misa Empujó la puerta, pero ésta no se abrió. Volvió a empujar, esta vez con más fuerza, y comprobó que la puerta estaba cerrada con llave. Afligida por no haber podido asistir a misa por primera vez en muchos años, y no sabiendo qué hacer, miró hacia arriba... y justamente allí, frente a sus ojos, vió una nota clavada en la puerta con una chincheta. La nota decía: Estoy ahí fuera Gracias y Bendiciones at;Hilario Larry Torres, (via Lalo Torres)

"Catolico conoce tu iglesia by;Hilario larry torres"

         "CATOLICO CONOCE TU IGLESIA BY;HILARIO LARRY TORRES"          

                                                  SOCRATES"                                                                                                  
Sócrates: Vida y entorno social e histórico Sócrates era natural de Atenas, hijo de Sofronisco y Fenáreta, del demo de Alópece. Nació en el 469 a. de C., a diez años de la victoria definitiva de los griegos –al mando del espartano Pausanias– sobre los persas en Platea y en un período en el que Atenas, la otra ciudad-estado decisiva para la victoria sobre el Imperio Aqueménida alcanzara la hegemonía en el mundo griego, presidiendo y ejerciendo el mando en la Liga Délica. La familia de Sócrates pertenecería a la clase media baja, a juzgar por el arte ejercido por el padre, el de cantero o escultor, remontando su ascendencia hasta Dédalo, al igual que lo hacían los médicos, quienes afirmaban descender legendariamente de Asclepio. Genealogía mítica que explicaba que estos oficios se transmitían de padres a hijos, por lo que es probable que Sócrates habría sido educado en este oficio, el cual nunca ejercería por preferir su entrega a la filosofía, actividad por la que no recibiría ningún salario, y al no contar con mayores recursos económicos, habría de permanecer “en gran pobreza” [1], como refiere Platón. Se diferencia de todos los primeros filósofos por su origen plebeyo y su escasa formación académica; siempre se mostró enemigo de toda profesión y todo arte, así como de la ciencia natural [2]. Juventud y madurez Su juventud y madurez transcurrió en el apogeo del poder ateniense y el florecimiento clásico de la poesía y el arte de Atenas, y visitaba la casa de Pericles y Aspasia. Los griegos estaban desbordantes de orgullo y satisfacción, si tenemos en cuenta que la guerra con los persas terminaría formalmente en el año 449 a. de C. con el tratado de Calias; convencidos más que nunca de la superioridad de los helenos sobre los bárbaros –desde sus remotos orígenes se vanagloriaban de habitar en los mismos lugares donde naciera el género humano y donde los humanos habían recibido aquellos recursos de vida que se suelen considerar como dones especiales de los dioses y, por último, que el ombligo de la tierra estaba en el lugar sagrado del templo de Delfos– [3], y de su modo de vida sobre el de los demás. Atenas, de manera particular, viviría un período de gran esplendor gracias a su pujante desarrollo económico y cambios de orden político por la radicalización de la democracia emprendida por Efialtes y Pericles. Aunque al promover la igualdad política de los ciudadanos hasta sus últimas consecuencias, se abría camino, en última instancia, al dominio de los demagogos. Pericles es quien evitó por mucho tiempo que estas consecuencias negativas se produjeran, pues, desde la muerte de Efialtes en el 461 a. de C., se convertiría en la figura preponderante de la política ateniense. Pericles fue el gran artífice de la reconstrucción y desarrollo de Atenas, actividad que se hacía contando con el apoyo de los dioses, particularmente de la diosa virgen Atenea, con quien mantenían una estrecha relación de fidelidad. El Partenón, era el nuevo templo dedicado a la diosa Atenea y por decisión de Pericles, sobrepasaría a todos los demás templos en tamaño y esplendor, proclamando la gloria de Atenas.“No es fácil analizar lo que significaba la diosa Atenea para el ateniense ordinario o incluso extraordinario –comenta Maurice Bowra–, pero son evidentes sus principales características. Era la diosa guerrera –por eso estaba en el exterior del templo– para proteger a los suyos; era su vez, la diosa virgen, que la capacitaba para ser el apoyo de las empresas viriles, la leal compañera de sus acciones y aventuras…Su virginidad significaba independencia y confianza en sí misma y superioridad frente a la común atracción de la carne. Para los atenienses significaba un desapego similar y un control de sí mismo en el servicio de la ciudad…El cometido del Partenón era excitar el entusiasmo y el amor por la grandeza ateniense” [4]. Y por supuesto que Pericles supo no sólo ofrecerles a los suyos un proyecto de reconstrucción y desarrollo sino de expansión natural, para dar satisfacción a la desmedida naturaleza humana, que fácilmente se olvida de la mesura y cae en su opuesta, la desmesura, aunque esta la quiera justificar en términos religiosos. “En la Atenas que él amaba –anota Rex Warner–, el soldado sería tan bravo en el campo de batalla como cualquier espartano; pero su coraje nacería de la reflexión, del conocimiento de lo que estaba en juego, de una disciplina natural y voluntariamente adoptada, antes que de la tenacidad que engendran los años de arduo adiestramiento, o de la emulación, que es una forma propia de la consideración. Pericles no sustentaba la opinión de que una virtud es incompatible con otra. Su ateniense ideal poseería todas las virtudes y las desplegaría con gracia y versatilidad peculiares. El ateniense había de ser semejante a un dios, sólo que un dios con una ciudad y con una tarea que cumplir” [5]. Pericles y su renovada y radical democracia, prolongó y fortaleció un espíritu ya existente en la época aristocrática; pero, esta vez más peligroso porque lo compartían los miembros del demos, los ciudadanos, desde el más refinado al más sencillo.“Esto fue lo que Pericles aportó a sus compatriotas. Explica por qué lo apoyaron –remarca Maurice Bowra–, y por qué no se asustaron al oír que el resto de Grecia los odiaba. Por este ideal estaban dispuestos a luchar hasta el fin y a rechazar cualquier compromiso que les ofreciese la seguridad en vez del honor” [6].El afán de poder, pero de poder desmesurado, que equivocadamente llaman “imperialismo” [7], nacerá de Pericles que tendrá la suficiente capacidad para hacer participar del mismo sentimiento al demos [8]y esto demarcará no sólo su grandeza sino su decadencia y posterior muerte . [9] Guerra del Peloponeso La Guerra del Peloponeso (431- 404) es el acontecimiento que señalaría el fin de la civilización helénica [10]; y, en ésta participó disciplinada y valientemente Sócrates –comenta Platón– [11]; distinguiéndose por su valor, su sangre fría y su resistencia física, como si los padecimientos propios de la guerra no le afectasen. En su condición de hoplita, o soldado de a pie, participó meritoriamente en tres batallas. Al comienzo de la guerra entre el 431-430 en la expedición y batalla de Potidea, donde le salvó la vida a Alcibíades –según refiere Platón en el Banquete– [12], fue su compañero de mesa y se distinguió como superior a todos al soportar las fatigas propias de la campaña militar. También participó en Delión en el año 424, donde al decir de Laques –en la versión de Platón–, se distinguió por su valentía a tal punto que, si los demás se hubieran comportado como él, Atenas no hubiera sufrido semejante fracaso [13]. Y por último en el 422, estuvo prestando servicios en Anfípolis. Estas tres ocasiones, fueron las únicas veces que, por motivo de la guerra y en el cumplimiento de sus deberes como ciudadano-soldado, se ausentó de su amada ciudad. Sócrates, en el año 423 a. de C., a la edad de 46 años, cumpliendo con una de sus obligaciones como ciudadano, contrajo matrimonio con Jantipa, una madura doncella de veinte años, que tenía el caballo en su nombre, prueba infalible de que pertenecía a la antigua aristocracia, entre la que se reclutaban las filas de la guardia de caballería. Motivo suficiente para sospechar que el matrimonio era conveniente para ambos; para él, porque encontraba un apoyo a su vida doméstica bien descuidada; y, ella, un marido y posible protector en tanto se de a trabajar o exija una paga por las enseñanzas que imparte, alejándose del quehacer filosófico o juego lógico que ejercía rodeado de jóvenes ociosos con quienes jugueteaba con la lógica, como cachorros, destruyendo muchas cosas en busca de la verdad. Sin embargo, con el correr de los años, vinieron los hijos: Lamprocles –que era adolescente en el momento de su ejecución– [14], Sofronisco y Menexeno –el tercero y último, engendrado cuando el filósofo tenía 69 años– [15], y Sócrates no cambiaría de forma de vida –incumpliendo sus deberes como ciudadano–, condenando a vivir a su familia en un permanente estado de zozobra, salvo la ayuda esporádica que les ofrece Critón y los trabajos de lavandería que realizaría la abnegada mujer y madre que empeoraría su ya difícil e indomable carácter [16]. Entereza moral Hacia el final de la guerra en el 406 a. de C., justo dos años antes de la derrota final de Atenas, Sócrates tuvo ocasión de manifestar su independencia y honradez al oponerse a la ilegal condena sumarísima de los almirantes acusados de no recoger a los náufragos del combate marítimo de las Arginusas; manteniéndose a partir de esa fecha al margen de sus obligaciones políticas como ciudadano. La condena fue ilegal porque los almirantes atenienses fueron juzgados conjuntamente, en lugar de considerar sus causas por separado. Además de que no se consideraron las circunstancias y atenuantes particulares; puesto que los almirantes encausados se habían visto incapaces de sacar a sus muertos del agua, después de la batalla en la que habían salido victoriosos, por temor a perder más vidas en medio de la tormenta que los amenazaba. Al volver a casa sin los cuerpos de sus compatriotas, lo que constituía un grave incumplimiento de las costumbres atenienses y de las obligaciones religiosas; la asamblea ateniense, votó por procesar y finalmente ejecutar a los generales transgresores sin considerar sus comprensibles argumentos. Como suele suceder en momentos de crisis, las decisiones del colectivo siempre resultan ser insensatas. “En plena guerra –advierte Michael Scott–, Atenas mató a sus propios líderes militares victoriosos. Atenas se dejó a sí misma sin cabeza visible, y si quien lleva la voz cantante era una turba tan vengativa, no era de extrañar que resultara difícil encontrar a hombres talentosos que ocuparan el lugar de los almirantes muertos” [17]. Dos años después, en el 404 a. de C., Sócrates, se mostrará digno de seguir su propio camino. Al margen de los partidos políticos, haciendo caso a su más íntima convicción de lo que era justo; mas aún, cuando en esta ocasión la decisión que él consideraba injusta la tomaba la recién establecida oligarquía de los Treinta –entre los que sobresalían Critias y Cármides, parientes de Platón–, impuesta por Esparta liderada por Lisandro que humilló a la orgullosa Atenas obligándole a entregar su armada, permitir la vuelta de todos los partidarios de la oligarquía y enemigos de la democracia, y derruir sus propias murallas. Los Muros Largos que habían definido y protegido a la amada ciudad de Pericles, fueron destrozados con lo que pudieran tener en sus manos por los espartanos y todos los que odiaban a Atenas. El gobierno de los Treinta Tiranos fue muy corto por los múltiples abusos de autoridad que cometieron; en uno de ellos, tratando de implicar a Sócrates, le ordenaron a él y a otros cuatro más arrestar a un hombre rico, llamado León de Salamina, para ejecutarlo. Critias, el más destacado y sanguinario de los oligarcas, y los otros líderes creyeron que contarían con su apoyo por haber sido años atrás miembros de su círculo filosófico y, además, sabían de sus críticas al sistema democrático ateniense, pero subestimaban su respeto por la legalidad. Sócrates se marchó a su casa [18], negándose a cumplir la orden –demostrándoles no con palabras, sino con hechos, que a él la muerte le importaba un bledo–, y cuidando de no realizar nada injusto e impío; como sí hicieron los otro cuatro obedientes ciudadanos que arrestaron a León el solimano para darle muerte. Esta digna y valerosa acción le hubiese costado la vida, como él mismo reconociera, si el régimen no hubiera sido derribado rápidamente restaurándose la democracia en el verano del 403 a. de C.; y, en esta ocasión, fue irónicamente la victoriosa Esparta quien propuso la ordenadora solución, restaurar la democracia. Es decir, en un solo año Atenas había perdido su “imperio”, su orgullo, sus murallas, su democracia, había sufrido una guerra civil interna y había visto restaurada su democracia, sin gozar de la preciada autonomía. Entre los restauradores sobresalía Anito, uno de los más poderosos políticos demócratas, que había aceptado en conversación con los espartanos las siguientes medidas: conceder amnistía para todos excepto para los Treinta Tiranos, a los que persiguió y castigo; permitir a todo ciudadano que no se sintiera cómodo en la Atenas democrática fuera a vivir a Eleusis; y, olvidar todos los procesos pendientes de carácter político http://larry-religionyfilosofia.blogspot.com/2013/10/cocrates-socrates-vida-y-entorno-social.html

CATOLICO CONOCE TU IGLESIA BY;HILARIO LARRY TORRES SOCRATES" Sócrates: Vida y entorno social e histórico Sócrates era natural de Atenas, hijo de Sofronisco y Fenáreta, del demo de Alópece. Nació en el 469 a. de C., a diez años de la victoria definitiva de los griegos –al mando del espartano Pausanias– sobre los persas en Platea y en un período en el que Atenas, la otra ciudad-estado decisiva para la victoria sobre el Imperio Aqueménida alcanzara la hegemonía en el mundo griego, presidiendo y ejerciendo el mando en la Liga Délica. La familia de Sócrates pertenecería a la clase media baja, a juzgar por el arte ejercido por el padre, el de cantero o escultor, remontando su ascendencia hasta Dédalo, al igual que lo hacían los médicos, quienes afirmaban descender legendariamente de Asclepio. Genealogía mítica que explicaba que estos oficios se transmitían de padres a hijos, por lo que es probable que Sócrates habría sido educado en este oficio, el cual nunca ejercería por preferir su entrega a la filosofía, actividad por la que no recibiría ningún salario, y al no contar con mayores recursos económicos, habría de permanecer “en gran pobreza” [1], como refiere Platón. Se diferencia de todos los primeros filósofos por su origen plebeyo y su escasa formación académica; siempre se mostró enemigo de toda profesión y todo arte, así como de la ciencia natural [2]. Juventud y madurez Su juventud y madurez transcurrió en el apogeo del poder ateniense y el florecimiento clásico de la poesía y el arte de Atenas, y visitaba la casa de Pericles y Aspasia. Los griegos estaban desbordantes de orgullo y satisfacción, si tenemos en cuenta que la guerra con los persas terminaría formalmente en el año 449 a. de C. con el tratado de Calias; convencidos más que nunca de la superioridad de los helenos sobre los bárbaros –desde sus remotos orígenes se vanagloriaban de habitar en los mismos lugares donde naciera el género humano y donde los humanos habían recibido aquellos recursos de vida que se suelen considerar como dones especiales de los dioses y, por último, que el ombligo de la tierra estaba en el lugar sagrado del templo de Delfos– [3], y de su modo de vida sobre el de los demás. Atenas, de manera particular, viviría un período de gran esplendor gracias a su pujante desarrollo económico y cambios de orden político por la radicalización de la democracia emprendida por Efialtes y Pericles. Aunque al promover la igualdad política de los ciudadanos hasta sus últimas consecuencias, se abría camino, en última instancia, al dominio de los demagogos. Pericles es quien evitó por mucho tiempo que estas consecuencias negativas se produjeran, pues, desde la muerte de Efialtes en el 461 a. de C., se convertiría en la figura preponderante de la política ateniense. Pericles fue el gran artífice de la reconstrucción y desarrollo de Atenas, actividad que se hacía contando con el apoyo de los dioses, particularmente de la diosa virgen Atenea, con quien mantenían una estrecha relación de fidelidad. El Partenón, era el nuevo templo dedicado a la diosa Atenea y por decisión de Pericles, sobrepasaría a todos los demás templos en tamaño y esplendor, proclamando la gloria de Atenas.“No es fácil analizar lo que significaba la diosa Atenea para el ateniense ordinario o incluso extraordinario –comenta Maurice Bowra–, pero son evidentes sus principales características. Era la diosa guerrera –por eso estaba en el exterior del templo– para proteger a los suyos; era su vez, la diosa virgen, que la capacitaba para ser el apoyo de las empresas viriles, la leal compañera de sus acciones y aventuras…Su virginidad significaba independencia y confianza en sí misma y superioridad frente a la común atracción de la carne. Para los atenienses significaba un desapego similar y un control de sí mismo en el servicio de la ciudad…El cometido del Partenón era excitar el entusiasmo y el amor por la grandeza ateniense” [4]. Y por supuesto que Pericles supo no sólo ofrecerles a los suyos un proyecto de reconstrucción y desarrollo sino de expansión natural, para dar satisfacción a la desmedida naturaleza humana, que fácilmente se olvida de la mesura y cae en su opuesta, la desmesura, aunque esta la quiera justificar en términos religiosos. “En la Atenas que él amaba –anota Rex Warner–, el soldado sería tan bravo en el campo de batalla como cualquier espartano; pero su coraje nacería de la reflexión, del conocimiento de lo que estaba en juego, de una disciplina natural y voluntariamente adoptada, antes que de la tenacidad que engendran los años de arduo adiestramiento, o de la emulación, que es una forma propia de la consideración. Pericles no sustentaba la opinión de que una virtud es incompatible con otra. Su ateniense ideal poseería todas las virtudes y las desplegaría con gracia y versatilidad peculiares. El ateniense había de ser semejante a un dios, sólo que un dios con una ciudad y con una tarea que cumplir” [5]. Pericles y su renovada y radical democracia, prolongó y fortaleció un espíritu ya existente en la época aristocrática; pero, esta vez más peligroso porque lo compartían los miembros del demos, los ciudadanos, desde el más refinado al más sencillo.“Esto fue lo que Pericles aportó a sus compatriotas. Explica por qué lo apoyaron –remarca Maurice Bowra–, y por qué no se asustaron al oír que el resto de Grecia los odiaba. Por este ideal estaban dispuestos a luchar hasta el fin y a rechazar cualquier compromiso que les ofreciese la seguridad en vez del honor” [6].El afán de poder, pero de poder desmesurado, que equivocadamente llaman “imperialismo” [7], nacerá de Pericles que tendrá la suficiente capacidad para hacer participar del mismo sentimiento al demos [8]y esto demarcará no sólo su grandeza sino su decadencia y posterior muerte . [9] Guerra del Peloponeso La Guerra del Peloponeso (431- 404) es el acontecimiento que señalaría el fin de la civilización helénica [10]; y, en ésta participó disciplinada y valientemente Sócrates –comenta Platón– [11]; distinguiéndose por su valor, su sangre fría y su resistencia física, como si los padecimientos propios de la guerra no le afectasen. En su condición de hoplita, o soldado de a pie, participó meritoriamente en tres batallas. Al comienzo de la guerra entre el 431-430 en la expedición y batalla de Potidea, donde le salvó la vida a Alcibíades –según refiere Platón en el Banquete– [12], fue su compañero de mesa y se distinguió como superior a todos al soportar las fatigas propias de la campaña militar. También participó en Delión en el año 424, donde al decir de Laques –en la versión de Platón–, se distinguió por su valentía a tal punto que, si los demás se hubieran comportado como él, Atenas no hubiera sufrido semejante fracaso [13]. Y por último en el 422, estuvo prestando servicios en Anfípolis. Estas tres ocasiones, fueron las únicas veces que, por motivo de la guerra y en el cumplimiento de sus deberes como ciudadano-soldado, se ausentó de su amada ciudad. Sócrates, en el año 423 a. de C., a la edad de 46 años, cumpliendo con una de sus obligaciones como ciudadano, contrajo matrimonio con Jantipa, una madura doncella de veinte años, que tenía el caballo en su nombre, prueba infalible de que pertenecía a la antigua aristocracia, entre la que se reclutaban las filas de la guardia de caballería. Motivo suficiente para sospechar que el matrimonio era conveniente para ambos; para él, porque encontraba un apoyo a su vida doméstica bien descuidada; y, ella, un marido y posible protector en tanto se de a trabajar o exija una paga por las enseñanzas que imparte, alejándose del quehacer filosófico o juego lógico que ejercía rodeado de jóvenes ociosos con quienes jugueteaba con la lógica, como cachorros, destruyendo muchas cosas en busca de la verdad. Sin embargo, con el correr de los años, vinieron los hijos: Lamprocles –que era adolescente en el momento de su ejecución– [14], Sofronisco y Menexeno –el tercero y último, engendrado cuando el filósofo tenía 69 años– [15], y Sócrates no cambiaría de forma de vida –incumpliendo sus deberes como ciudadano–, condenando a vivir a su familia en un permanente estado de zozobra, salvo la ayuda esporádica que les ofrece Critón y los trabajos de lavandería que realizaría la abnegada mujer y madre que empeoraría su ya difícil e indomable carácter [16]. Entereza moral Hacia el final de la guerra en el 406 a. de C., justo dos años antes de la derrota final de Atenas, Sócrates tuvo ocasión de manifestar su independencia y honradez al oponerse a la ilegal condena sumarísima de los almirantes acusados de no recoger a los náufragos del combate marítimo de las Arginusas; manteniéndose a partir de esa fecha al margen de sus obligaciones políticas como ciudadano. La condena fue ilegal porque los almirantes atenienses fueron juzgados conjuntamente, en lugar de considerar sus causas por separado. Además de que no se consideraron las circunstancias y atenuantes particulares; puesto que los almirantes encausados se habían visto incapaces de sacar a sus muertos del agua, después de la batalla en la que habían salido victoriosos, por temor a perder más vidas en medio de la tormenta que los amenazaba. Al volver a casa sin los cuerpos de sus compatriotas, lo que constituía un grave incumplimiento de las costumbres atenienses y de las obligaciones religiosas; la asamblea ateniense, votó por procesar y finalmente ejecutar a los generales transgresores sin considerar sus comprensibles argumentos. Como suele suceder en momentos de crisis, las decisiones del colectivo siempre resultan ser insensatas. “En plena guerra –advierte Michael Scott–, Atenas mató a sus propios líderes militares victoriosos. Atenas se dejó a sí misma sin cabeza visible, y si quien lleva la voz cantante era una turba tan vengativa, no era de extrañar que resultara difícil encontrar a hombres talentosos que ocuparan el lugar de los almirantes muertos” [17]. Dos años después, en el 404 a. de C., Sócrates, se mostrará digno de seguir su propio camino. Al margen de los partidos políticos, haciendo caso a su más íntima convicción de lo que era justo; mas aún, cuando en esta ocasión la decisión que él consideraba injusta la tomaba la recién establecida oligarquía de los Treinta –entre los que sobresalían Critias y Cármides, parientes de Platón–, impuesta por Esparta liderada por Lisandro que humilló a la orgullosa Atenas obligándole a entregar su armada, permitir la vuelta de todos los partidarios de la oligarquía y enemigos de la democracia, y derruir sus propias murallas. Los Muros Largos que habían definido y protegido a la amada ciudad de Pericles, fueron destrozados con lo que pudieran tener en sus manos por los espartanos y todos los que odiaban a Atenas. El gobierno de los Treinta Tiranos fue muy corto por los múltiples abusos de autoridad que cometieron; en uno de ellos, tratando de implicar a Sócrates, le ordenaron a él y a otros cuatro más arrestar a un hombre rico, llamado León de Salamina, para ejecutarlo. Critias, el más destacado y sanguinario de los oligarcas, y los otros líderes creyeron que contarían con su apoyo por haber sido años atrás miembros de su círculo filosófico y, además, sabían de sus críticas al sistema democrático ateniense, pero subestimaban su respeto por la legalidad. Sócrates se marchó a su casa [18], negándose a cumplir la orden –demostrándoles no con palabras, sino con hechos, que a él la muerte le importaba un bledo–, y cuidando de no realizar nada injusto e impío; como sí hicieron los otro cuatro obedientes ciudadanos que arrestaron a León el solimano para darle muerte. Esta digna y valerosa acción le hubiese costado la vida, como él mismo reconociera, si el régimen no hubiera sido derribado rápidamente restaurándose la democracia en el verano del 403 a. de C.; y, en esta ocasión, fue irónicamente la victoriosa Esparta quien propuso la ordenadora solución, restaurar la democracia. Es decir, en un solo año Atenas había perdido su “imperio”, su orgullo, sus murallas, su democracia, había sufrido una guerra civil interna y había visto restaurada su democracia, sin gozar de la preciada autonomía. Entre los restauradores sobresalía Anito, uno de los más poderosos políticos demócratas, que había aceptado en conversación con los espartanos las siguientes medidas: conceder amnistía para todos excepto para los Treinta Tiranos, a los que persiguió y castigo; permitir a todo ciudadano que no se sintiera cómodo en la Atenas democrática fuera a vivir a Eleusis; y, olvidar todos los procesos pendientes de carácter político

Uno de los primeros filosofos,

jueves, 3 de octubre de 2013

Pedro y la iglesia TU ERES PEDRO Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARE MI IGLESIA..." (Mt. 16,13:20) PEDRO Y LA IGLESIA ¿Conoces tú a la Iglesia Católica? Actualmente,muchos católicos abandonan su Iglesia por que no la conocen. Tenemos un tesoro de 2,000 años que aún permanece escondido para la gran mayoría de los católicos. 1.) ¿Quién fundó la Iglesia? En el Evangelio de San Mateo 16 : 13-20 Jesús declara: "Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia." Jesús fundó así una Iglesia. El no quiso un grupo de creyentes subsistiendo aislados o como ovejas sin Pastor. 2.) ¿A quién le habló Jesús en Mateo 16 : 13-20? Jesús se dirigió a Simón Bar Jonás,uno de los que formarían parte de Sus doce apóstoles y Jesús le cambia el nombre por el de Pedro. 3.) ¿Qué quiere decir Pedro? El nombre de Pedro no aparece en ningún escrito de la antiguedad,hasta que Jesús se lo da a Simón. Pedro es un nombre propio que tomó de la palabra "Petras" que quiere decir "Roca" en griego. Existen en este idioma 7 palabras para definir piedra; cuando se aplica a Jesús se utiliza "Acroniagos" que quiere decir "Piedra Angular" y Pedro significa "Roca Firme". 4.) ¿Por qué cambia Jesús el nombre a un solo apóstol? Pedro es la única persona del Nuevo Testamento que recibe un nuevo nombre de parte de Jesús. En el Antiguo Testamento, cuando Dios va hacer un pacto con un hombre,le cambia de nombre y le da uno de acuerdo con la misión que va a realizar; como ejemplo tenemos a Abram,cuyo nombre fue cambiado por Abrahám que quiere decir "Padre de muchedumbres",ésa sería su misión,ser el padre en la fe de millones de hombres (cf. Gen 17: 4-8). Tenemos también a Jacob,cuyo nombre fue cambiado por el de Israel que quiere decir "Fuerza de Dios". 5.) ¿Por qué a Simón? Jesús reconoce en Simón,la fe sólida en la cual debía fundarse la Iglesia y por esa razón le asigna la misión de ser la roca firme sobre la cual se sostiene aún después de 2,000 años . A partir de la misión recibida,Simón pasa a ocupar el primer lugar entre los apóstoles (cf. Mc 3 : 16-19; Lc 6: 14-16). En Lucas 22: 31-32,Jesús esclarece la misión de Pedro de confirmar en la fe a los demás apóstoles y apacentar al pueblo de Dios (cf. Jn 21: 15-19),como continuación dell trabajo del Buen Pastor. 6.) ¿Al morir Pedro, dejó de existir con él esta misión? De ningún modo,en Mateo 16 : 19,Jesús promete dar las llaves. ¿Qué llaves? El profeta Isaías nos da la respuesta en Is 22 : 22. Las llaves indican sucesión cuando se habla del hecho relatado en Isaías. David había muerto siglos antes,sin embargo las llaves que simbolizaban el Poder de Administrar siguieron transmitiéndose por generaciones. Jesús es el heredero del Reino de David (cf. Lc 1 : 32-33) y El transfiere el poder de administrar la Iglesia - Su Reino - a Pedro y a los sucesores de éste. 7.) ¿Si la palabra "Papa" no aparece en la Biblia, por qué la usan? La palabra "Papa" quiere decir en italiano Padre y por esa razón se le ha llamado así al Obispo de Roma. En la Iglesia,sólo existen tres ministerios: Diácono,Presbítero y Obispo. El Papa es Obispo de la Ciudad de Roma,donde nuestra Iglesia Católica tiene su sede principal y donde habita el sucesor de Pedro,a quién deben estar sujetas todas las demás iglesias,permaneciéndo así bajo la autoridad y en comunión con el Obispo de Roma,ya que Dios es un Dios de orden. 8.) ¿Por qué en Roma, si la Biblia no menciona que Pedro haya estado allá? La Biblia tampoco menciona que Pablo haya muerto,esto no quiere decir que aún esté vivo. El libro de los Hechos de los Apóstoles fue escrito por Lucas,seguidor de Pablo,el cual - por la forma en que termina -pareciera que no fué concluido. Todo historiador serio sabe por pruebas arqueológicas que Pedro sí estuvo en Roma donde también murió; su sucesor fue Lino y a éste le siguió Anacleto y así sucesivamente hasta el actual Papa Juan Pablo II. En la carta del sucesor de Pedro,Clemente I,a los Corintios - que pertenece a los escritos de los de los Padres de la Iglesia - se hace mención del martirio de Pedro en dicha ciudad. La carta fue escrita en el año 96 D.C. El libro Historia de la Iglesia de Kenneth Scott Laturell (edición de la Casa Bautista de Publicaciones,pág. 162) dice: " Aunque no fue fundada por el uno ni por el otro,la iglesia de Roma gozaba del prestigio de la visita de Pablo y de Pedro lo que parece información digna de crédito". Declara igualmente que Roma fue el escenario del martirio tanto del miembro más prominente de los doce apóstoles originales como del principal misionero de la Iglesia primitiva. La Nueva Enciclopedia Americana dice: " Cuando Pedro dejó Jerusalém,se fue por un tiempo a Antioquia y después a Roma,donde fue jefe de la Iglesia ". 9.) Pero la Iglesia Católica la fundó Constantino en el Siglo IV Esto es totalmente falso. Con el Edicto de Milán,Constantino terminó con la persecución y matanza de los cristianos,lo cual fue positivo. Al mismo tiempo,le concedió igual trato que a los cultos no cristianos,pero nada especial. A raíz de este edicto,la Iglesia cristiana que vivía en las catacumbas salió a la luz y fue a esta misma a la que más tarde se llamó Católica,que en griego significa "Universal". ¿Por qué fue la Iglesia Católica le beneficiada? Por la sencilla razón de que no existía otra,las demás surgieron de la Católica después del siglo XV. 10.) Algunas personas afirman que el Papa es el Anticristo. ¿Es cierto esto? La palabra anticristo significa negar a Cristo. A lo largo de todo su pontificado,El Papa ha recorrido el mundo predicando a Cristo como la única salvación para el hombre. Si el Papa fuera el anticristo,el Señor habría fallado al haberle dicho a Perdo: " Las fuerzas del infierno no prevalecerán sobre ella ". Se estaba refiriendo a la Iglesia (cf. Mt 16:18).

lunes, 23 de septiembre de 2013

La Caridad La caridad es una “virtud teologal infundida por Dios en la voluntad, por la que amamos a Dios por sí mismo sobre todas las cosas y a nosotros y al prójimo por Dios”. (1) es una virtud teologal porque sus actos se enderezan directamente a Dios, el fin sobrenatural del hombre. Caridad en el hombre se llama al amor sobrenatural es la única virtud teologal que permanecerá siempre con nosotros, aún en el cielo. La fe dará lugar a la visión de Dios, (y por lo tanto ya no tendrá sentido), la esperanza no tendrá ya razón de ser, (porque habremos alcanzado el cielo), mientras que la caridad, recién viendo a Dios cara a cara alcanzará su plenitud. Así como la fe reside en el entendimiento, la esperanza y la caridad residen en la voluntad. Esta virtud permanece en el alma mientras está en ella la gracia santificante y dios se la infunde a través de los sacramentos. La gracia y la caridad no son la misma cosa; pero están siempre juntas en el alma. Para evitar falsas interpretaciones de la caridad es absolutamente necesario no perder de vista el carácter esencialmente teológico de esta virtud. Los actos de caridad van directamente dirigidos a Dios. Por no tener en cuenta el carácter esencialmente teológico, muchas veces se llama caridad a lo que no es, como por ejemplo al amor natural, a la filantropía o la mera beneficencia natural que, si no va acompañada de la gracia santificante, no gana méritos para la vida eterna. De ahí que, aunque nuestras obras sean buenas (como repartir comida a los pobres o visitar a los enfermos) y es mejor hacerlas que no hacerlas, si estamos en pecado mortal podremos tener actos buenos hacia el prójimo pero no serán de caridad. Las palabras de San Pablo son terminantes: “aunque repartiere toda mi hacienda y entregare mi cuerpo al fuego nada me aprovecha si no tengo caridad” (I Cor. XIII, 3). El campo de la caridad cristiana para con el prójimo se extiende a los que están en el cielo, a las almas que esperan en el purgatorio y a nuestros prójimos en la tierra. La Iglesia enseña además, la importancia de rezar por las almas del purgatorio (que no pueden hacer nada por sí solas). Es un deber de caridad que nos obliga en conciencia. Este amor sobrenatural mandado por Dios incluye a todas las criaturas: los ángeles y santos del cielo (lo que es fácil), las almas del purgatorio (lo que también es fácil), y todos los seres humanos vivos, incluso a nuestros enemigos (lo cual ya no es tan fácil)… Es fácil amar a nuestra familia y amigos, no es difícil amar a “todo el mundo” de una manera general, universal y abstracta (que no nos compromete ni nos exige nada en concreto). Ahora, querer bien, no desearle ningún mal, escuchar y estar dispuestos a ayudar a nuestro compañero de clase que nos resulta insoportable (porque es un pedante y se cree mejor que yo), a quien nos estafó en la venta de la moto (y no nos dijo que estaba chocada), nos criticó en público o levantó una calumnia contra nosotros que nos hizo perder el trabajo... ya no es tan fácil. Si cuesta perdonar todas estas ofensas y rechazos cuánto más costará amar a estas personas. La verdad es que, naturalmente, no podremos hacerlo, pero con la virtud divina de la caridad, debemos lograrlo ya que fue éste el mandamiento nuevo que partió a la Historia del hombre en dos, antes y después de Jesucristo, el Hijo de Dios. Antes de Cristo los hombres también se amaban, pero lo que distinguió al cristianismo y le puso su sello de superioridad es este amor sobrenatural por los que nos hacen mal. Este amor sobrenatural no debe ser emotivo, residirá en la voluntad de satisfacer la voluntad de Dios, no en las emociones y lo obtendremos si se lo pedimos a Él. Jesucristo fue tan caritativo cuando curaba enfermos y devolvía la vista a los ciegos como cuando echaba a latigazos a los mercaderes del Templo. Amar a Dios significa que estamos dispuestos a cualquier cosa antes que cometer un pecado mortal. Que estamos dispuestos a mortificar nuestra voluntad para someterla a la ley de Él. Estamos llamados a amar a Dios y a los hombres porque el los ama y pagó un alto precio por ellos, no porque a nosotros nos resulten dignos de ser amados. Si Dios es mi amado, yo debiera querer darle el gusto de amar y sacrificarme por las almas que el tanto amó. En el plano natural es igual. Si amamos, tratamos de complacer al amado y haremos lo que sabemos que lo hará feliz. De la misma manera, podremos tener un sincero amor sobrenatural por nuestro prójimo deseándole el bien y hasta haciéndoselo, aunque naturalmente sintamos cierto rechazo hacia él, de la misma manera que podemos estar dispuestos a morir defendiendo a la patria aunque sintamos miedo antes de la batalla. “El padre Maximiliano Kolbe se ha convertido en símbolo internacional del supremo amor al prójimo y de confortadora esperanza en los valores del espíritu. Ha merecido ser llamado un San Francisco “redivivo”, por su profunda espiritualidad, intenso apostolado, cordialísima devoción a la Virgen y sublime santidad. A los cuarenta y siete años de edad se ofreció libremente a morir por un presidiario, padre de familia, desconocido suyo. Es el mártir de la caridad en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz. Este acto supremo fue la culminación de una vida de generosa entrega. Es el santo de la segunda guerra mundial. Fue un profeta, un pionero, el caballero de la inmaculada, gloria de la Iglesia de Polonia y de toda la humanidad. A finales de Julio de 1941 se fugó un presidiario. Un terror de muerte amenazaba a todos los compañeros de bloque. Cada fuga se castigaba con la muerte de diez compañeros del fugado, en el búnker del hambre. Al caer de la tarde del día siguiente, el jefe del campo leyó la orden a los presidiarios, puestos en filas:”al no hallarse el fugitivo de ayer, diez de vosotros pagarán con sus vidas esta evasión”. Señala a uno de cada fila. Uno de los señalados, el número 5.659, Francisco Gajowiczek, al dar los tres pasos al frente, exclamó: ¡ay! ¿Qué será ahora de mi mujer y de mis hijos?”. Una chispa se encendió en la mente del padre Kolbe, y al momento le abrasó el corazón. En una fracción de segundo descubrió que se le acababa de presentar el momento cumbre de su vida, daría un paso al frente que sería irreversible, al frente que sería un paso de gigante del que ya no podría retornar. Ante el pasmo de todos, sale de su fila, se cuadra ante Fritsch, comandante de la SS y le dice: “me ofrezco voluntariamente para morir a cambio de ese padre de familia... Soy sacerdote católico”. Estas palabras no pueden pensarse seriamente sin sentir que un escalofrío espeluznante nos penetre hasta las interioridades más profundas de nuestro ser. El comandante, confuso y asombrado, da su conformidad y ordena el cambio del número 5.659 por el 16.670, que era el correspondiente al p. Kolbe. En auschwitz se había llegado al desprecio más absoluto de la persona humana. El hombre no era más que un número que podía borrarse sin más, por capricho o por mero entretenimiento. Un simple número. Y el conjunto de hombres, una masa de números... ...Una vez hecho el trueque, fueron obligados a desnudarse, y así fueron introducidos en el búnker del hambre, pequeña mazmorra ubicada dentro del bloque de la muerte. El guardia que les acompañó, al cerrarles la puerta, aún tuvo la bilis para decirles sarcásticamente un refrán alemán: “ahí os marchitareis como tulipanes”... desde entonces no recibieron nada ni para comer ni para beber. Los límites de sufrimiento a los que llegaron quedan expresados en las palabras de un testigo ocular: “los baldes estaban siempre vacíos y secos, cuando pasaban por revisión”... después de tres semanas habían muerto ya todos, menos el p. Kolbe que seguía vivo, apoyado en la pared y musitando oraciones, después de haber acompañado a los demás en su paso hacia la eternidad. ... Había que desalojar el local para acoger a otros. Había que desembarazarse de aquel hombre superior que hasta en las conciencias impermeables de aquellos jefes, inmunizados para el sufrimiento de sus semejantes, empezaba a hacer mella ya. “Cosa semejante, confesaba uno de ellos, no la había visto jamás”. Y el día 14 de agosto, a mediodía, el enfermero le inyectó en el brazo una dosis de ácido muriático para acelerar la muerte de “una de las páginas más luminosas de la Iglesia de nuestros días” como lo definió el cardenal Wyszynski... ¡Polonia! “la nación que tiene por costumbre de decir sí únicamente a Dios, a la Iglesia de Cristo y a su Madre”, como afirmó orgulloso el cardenal Wyszynski. Admirable nación, tantas veces sometida, humillada, y repartida por las poderosas naciones limítrofes, siempre luchando por su libertad, siempre buscando su identidad en el aglutinamiento unificador de su fe católica. ... El p. Maximiliano María Kolbe fue beatificado por el Papa Pablo VI el 17 de octubre de 1971. Testigo excepcional de la beatificación fue el ex sargento del ejército polaco, Francisco Gajowniczec, por quien había ofrecido su vida el nuevo beato en un campo de concentración. Gajowniczec fue recibido en audiencia por el Papa. Tuvo que ser para él una jornada de hondas vivencias y de inefables remembranzas. Hubo una presencia consoladora en la glorificación del beato Kolbe. Junto a la delegación oficial de Polonia, acudió también una delegación de Alemania, como signo de reconciliación de los dos países, para rezar juntos a los pies del p. Kolbe.” (2) Esto demuestra, aunque en un grado heroico, que el no hacer mal a nadie, no herir, es poco para la caridad. La caridad cristiana exige más que repartir vestimenta y comida a los necesitados (como nos quieren hacer creer). No se limita simplemente a eso, que de hecho está muy bien, pero que es sólo una de las catorce obras de misericordia enseñadas y practicadas por la iglesia. Esto se puede hacer aún para acallar una conciencia perturbada e intranquila, como pantalla de bien ante la sociedad, o hasta por propaganda política e interés. Esto lo explica bien la madre Teresa de Calcuta cuando dice: “Hay males que no se remedian sino con amor. Necesitan que nuestras manos les presenten un servicio, que nuestros corazones les ofrezcan amor en su soledad. Nuestro atractivo es el amor, en eso nos diferenciamos de las organizaciones asistenciales. No debemos convertirnos en burócratas de la caridad. Las personas suspiran por el amable sonido de una voz humana. Yo no pienso nunca en términos de muchedumbre, sino de persona. Si pensase en muchedumbre, no empezaría nunca. Lo que importa es la persona. Creo en el encuentro de persona a persona. A todo el que sufre, no sólo hemos de ofrecerle ayuda, sino también nuestra sonrisa alegre y serena. Lo que necesitan los pobres, antes que nada, es que se les ame. No cuenta lo que se le da, sino el amor con que se da. Jamás hemos de permitir que alguien se pueda alejar de nosotros sin sentirse mejor y más feliz. Frente a los pobres, nosotras debemos ser como el resplandor de la bondad de Dios. Debemos tener siempre la sonrisa a flor de labios para cada niño a quien socorremos, para cada abandonado o enfermo a quien ofrecemos compañía y medicina. Poco importa sólo los cuidados: hemos de ofrecer a todos nuestro corazón. ...Hay hermosos testimonios de moribundos. “He vivido como un animal. Muero como un ser humano. Ahora soy feliz.” “¿Por qué lo haces?”, dice un moribundo a Madre Teresa que lo lavaba y cuidaba. “por amor”, respondió. Otro diálogo: “¿cómo puedes soportar el hedor de mi cuerpo, que a todos ahuyenta? - esto no es nada comparado con lo que tu sufres. – Gloria a ti mujer. – No: gloria a ti, que sufres con Cristo”. (3) Hay que hacer todo lo posible según la ley de Dios y como Dios quiere que lo hagamos, de ahí que el apostolado sea el principal deber de caridad. Y es por eso que Predicar la Verdad, llevarle a Dios al prójimo, es el acto mayor de caridad en el ámbito natural y sobrenatural. En el ámbito natural, por todo lo que implica en la vida el conocer cómo Dios quiere que vivamos en orden a sus leyes y todo lo bueno que de ello resulta para la persona y para la sociedad. En el ámbito sobrenatural, porque implica la salvación eterna, que es para lo que hemos nacido. No basta vivir bien, hay que saber para qué se vive. Hay además un mandamiento de Dios de que el hombre ame al prójimo, pero cómo y cuánto y hasta dónde es la gran pregunta: “amarás a Dios con toda tu alma, con toda tu mente y todo tu corazón, y al prójimo como a ti mismo”. Esta es la medida con la cual deberemos medirnos. Dios que nos hizo y nos conoce, sabía que (debido a la naturaleza caída) nos amaríamos en demasía y desordenadamente. Por lo tanto, para ponerle medida a este amor desordenado y frenarlo en sus justos límites le puso como referencia el amar al prójimo “como a ti mismo”. Nos manda a amarnos a nosotros también (para recién poder sentir por el prójimo lo mismo que sentimos por nosotros mismos) tratando de dar lo mejor y buscando el bien ajeno como nos ha gustad recibir el nuestro, tanto en lo espiritual y afectivo como en lo material. Gran parte de los hombres actuales, al llegar a este mundo carentes de afecto porque no han sido deseados al nacer (o bien recibidos) no aprendieron a amar al no haber sido amados y por ende serán incapaces de amar al prójimo. Esto lo relata muy bien la psicóloga Crista Meves cuando explica la enfermedad psicológica moderna llamada “desamparo neurótico”. “La psicología profunda sabe desde hace ya veinte años que esta enfermedad psíquica tiene su origen en la carencia de lazos de unión entre el niño y su madre. Tal unión es un extraño proceso de aprendizaje que se consuma en el primer año de vida del ser humano, a través del íntimo contacto entre madre e hijo. Los niños que más pronunciados síntomas de desamparo muestran, son aquellos que fueron pasando de mano en mano, los que estuvieron largos intervalos de tiempo desprovistos del regazo maternal y aquellos a los que en el primer año de vida se les privó de suficientes horas de permanencia junto a la que había de ser su futura educadora. Cada vez que el niño es separado largo tiempo de su madre, puede producirse la secuela de que ya de por vida queden reducidas las posibilidades de que ese niño admita posteriormente vinculaciones estables. Es una persona que no aprendió a “ligarse”. Al proliferar la ocupación de las madres lactantes en trabajos fuera de casa, con la “tecnificación” de todo lo infantil, la cual, en lugar de amor y abnegación, ofrece al niño una materia ya premasticada en forma de unos preparados alimenticios; con tanto juguete, con la televisión siempre al alcance, con el transporte diario horas seguidas en el fondo del auto, se está practicando tan torcida y tan indolente crianza que por fuerza tiene que declararse la plaga colectiva del “desamparo neurótico” como un tremendo peligro que se cierne sobre occidente. Porque mientras que antaño morían aquellos niños cuyo mínimo vital de necesidades quedaba sin satisfacer (y los niños de guardería son mucho más vulnerables que los que viven al calor de sus madres) la medicina consigue hoy que todos ellos lleguen a mayores”…(4) “Para los próximos años hay que contar con una gran proliferación y fuerte crecimiento de los grupos de desamparados... más bien hay que admitir que el terreno está abonado para la potencialización del fenómeno, y que lo único que para ello se necesita es la presencia de un determinado personaje en quien esa enfermedad se haya cebado con mayor gravedad para que se encienda la chispa, como acabamos de ver con horror en nuestros días, en el caso del norteamericano Manson, en el de Fuchs, asesino de Lebach, y en el de la banda Mahler.” (5) En Argentina, en septiembre del 2004, tuvimos el caso de Junior en un colegio secundario de Carmen de Patagones. Un alumno de 16 años entró una mañana y mató a mansalva con una pistola de 9 mm a cinco de sus compañeros e hirió a otros tres. Cuando intentó utilizar un segundo cargador que se trabó, su amigo Dante se abalanzó sobre él preguntándole que hizo. Junior, en silencio, se sentó a esperar que lo vinieran a buscar. Pero dejó escrito en el banco: “el que encuentre el sentido de la vida, por favor que lo escriba acá”... Probablemente a este trágico desenlace habrán influido algunos motivos como: el medio insano para crecer de la sociedad actual, la idolatría a los conjuntos del rock (cuyas letras muchas veces son satánicas e incitan a cometer actos perversos) la constante propuesta de violencia a través de los medios de comunicación, los videojuegos que los acostumbran desde chicos a matar personas como una diversión o el desafío más apasionante delante de los cuales pasan horas interminables, la carencia del sentido de la vida, la falta total de vida espiritual y sacramental que tanto sostiene a las personas, las malas compañías, el quiebre de comunicación con sus padres, familiares o quienes los amaban y los hubieran aconsejado bien. Los adolescentes, los jóvenes y aún hasta los adultos, no terminan de tomar conciencia de la importancia fundamental de no quebrar la comunicación en el ámbito familiar. Y cuando digo comunicación, me refiero al diálogo, a contar lo que nos pasa y lo que sentimos, y a estar dispuestos a escuchar los consejos y puntos de vista de los mayores. No a ladrar, agredir, cruzar monosílabos en un pasillo o lastimar y herir como único medio de comunicarse. “La psicología profunda puede demostrar por los antecedentes de muchos delincuentes que tales personas carecieron ya del amor en su más tierna infancia y no gozaron de la abnegación, de la entrega y de la incansable atención de una madre para con su hijo lactante que necesita de todo. Aquí está el primero y más básico peligro de que la apertura se convierta en cerrazón, en una especie de reserva que se parapeta, ataca por miedo y se venga. Una actitud psíquica en la que no puede tener cabida ni la instancia de una premonición conciencial ni el sentimiento de culpabilidad; pues las personas que nunca fueron amadas, que no vivieron la acogedora tibieza de un paraíso, tampoco sienten mala conciencia cuando les toca desprenderse de los que los abastecieron de todo menos de amor.” (6) “Aunque llegáramos a realizar un sistema de convivencia socialmente perfecto, seguiría siendo cierto que enfermedades como la llamada “desamparo neurótico” y la reunión de esos enfermos en bandas no podrían ser exterminadas mientras no proporcionásemos a las personas en su niñez una educación y un desarrollo adecuado, que es exigido por su propia configuración biológica. Y en ese sentido vamos por mal camino al separar a las jóvenes madres de sus hijos recién nacidos y mandarlas a los puestos de trabajo que tenían antes de su maternidad; al introducir el concepto de “solo ama de casa” como un minusvalor, al propagarse cada día la costumbre de que los lactantes pasen continuamente de unas manos a otras. ¿Qué ocurrirá cuando esa ahora recién nacida generación sea mayor?... los psiquiatras y los psicoterapeutas, entretanto, han investigado tan a fondo el problema que ya pueden demostrar científicamente que este sentimiento es el que está de acuerdo con la verdad. Hoy sabemos que los niños en período de lactancia establecen una vinculación con la persona que los atiende; que es esa persona a quien obedecen, a quien imitan y por amor a la cual se sienten capaces de desarrollar en sí unos sentimientos de responsabilidad y una conciencia. Sabemos que estos preciosos factores de regulación anímica se ven diezmados y pueden llegar a desaparecer completamente cuando las personas con las que el niño tiene contacto directo cambian constantemente en el primer período de vida.” (7) Todo esto podría resumirse en la historia de Moisés, 1.200 años antes de Cristo. El faraón de Egipto temía que los hebreos estuviesen fortaleciendo mucho su poder porque crecían en número. Decidió entonces que no dejaría vivos a los varones que habían nacido. Ordenó que fuesen arrojados al río para ahogarlos. La madre de Moisés, Jojebed, amamantó a su hijo tres meses mientras lo tuvo escondido. Ante la imposibilidad de conservarlo, decidió entregarlo a la divina providencia. Construyó una canasta con ramas de papiro, la cubrió con brea para que no se hundiera y puso a su hijo de tres meses dentro. Dejó la canasta entre las cañas del río Nilo y mandó a su hermana mayor Miriam a observar el destino de su hijo. Con este simple acto confió a Dios el cuidado de su criatura. Las criadas del Faraón que acompañaban a la princesa cerca de la orilla rescataron la canasta. Miriam luego se acercó a la princesa y le ofreció a una mujer hebrea para que amamantase al niño (que resultó ser la propia madre de Moisés). Esta unión entre madre e hijo los primeros años hizo que, si bien moisés fue criado como un príncipe egipcio en el palacio, nunca pudo olvidar el llamado de su sangre judía. Ni el trono de Egipto (lo que no era poco para la época) pudo con ello. Resumiendo el tema: el futuro de los pueblos civilizados en el mundo occidental está seriamente amenazado por este quiebre de derecho y orden natural entre los lactantes, la primera infancia y sus madres. Una ruptura y carencia de afecto antinatural que acusará el daño años más tarde y se manifestará en desequilibrios e inestabilidades afectivas, crisis de identidad, y/o violencia. Crisis de identidad que Moisés no tuvo. En este siglo se han acrecentado todos los pecados contra la caridad, no sólo la discordia, el rencor, el enfrentamiento entre las personas, el odio y la calumnia (que siempre existió) sino la industria de la mofa, de la burla del prójimo, la falta de caridad a unos niveles de escándalo nunca vistos, por la dimensión que cobran a través de la difusión de los medios de comunicación. La revolución anticristiana tan enormemente lejos de la caridad, no sólo ha borrado el amor sobrenatural al prójimo sino hasta el amor natural más elemental. Para escándalo de los pueblos, los medios de comunicación crean programas que ganan cifras millonarias solamente por burlarse, maltratar, mofarse y ridiculizar al prójimo, aún con nombre y apellido, sin importar su cargo o dignidad por el lugar que ocupan en la sociedad.